Pregunta:
La Oficina Canadiense de la Competencia, que tiene las atribuciones de control basadas en la Ley de Artículos Fabricados en Metales Preciosos de Canadá, ha recibido información sobre un nuevo producto del cual estaríamos interesados en conocer su opinión.

Se trata de un tubo de plata esterlina (92,5% en plata) sobre el cual se ha insertado otro tubo de aleación de oro (58,5% en oro). Ambos metales se han fusionado mediante un proceso de transferencia de calor (difusión) sin aplicar ningún tipo de soldadura.

El principal componente del artículo resultante es plata (70% en masa) mientras que el oro representa el 30% restante. Dependiendo de las circunstancias del proceso, esta relación puede variar en determinadas zonas a plata: 60% y oro: 40%.

La cuestión que les planteamos es: ¿Cómo tratarían los miembros de su Organización este producto a los efectos del contraste?

Respuesta:
El criterio manifestado por todos los miembros de KRISOS y las Autoridades competentes consultadas ha sido unánime: Se trata de una nueva variante de plata recubierta (chapada) en oro. Obviamente, el chapado no se ha obtenido ni por electrodeposición, ni laminación, ni deposición al vacío, sino por difusión ¡Qué más da!

Estamos ya habituados a ver otros productos similares, caso de perfiles de aluminio que, una vez recubiertos de oro o plata mediante algún método físico, se pretende que ¡¡sean contrastados con el punzón de garantía!! (este es el caso de los “bilaminados”). Evidentemente, ningún laboratorio de contraste español ha caído en la trampa.

Centrándonos en su caso, y conforme a la Ley española, si el material mayoritario en masa es la plata, debe ser considerado en conjunto como plata. Tras su análisis químico, si la ley de la plata supera las 800 milésimas, se le aplicará el punzón de 800. Pero si la ley es inferior a ese valor, el artículo será considerado como plata de baja aleación y no será contrastado.

En el caso inverso, lo mismo ocurriría para el oro, solo que existirían más opciones para las leyes inferiores dado que se dispone de punzones de 585 y de 375 milésimas para el oro.

Reciba nuestra más sincera consideración.